Modelo Académico PBES

Aprender haciendo es, sin duda, una buena forma de aprender. Cuando un estudiante aplica lo aprendido sobre un proyecto en concreto, ve un resultado de su aprendizaje que le ayuda a fijar conocimientos y adquirir habilidades que en el futuro le serán útiles. Así, el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) resulta un marco propicio para que se produzca aprendizaje profundo en el futuro ingeniero, facilitando el desarrollo y evaluación de sus competencias. Este método utiliza un proyecto como columna vertebral del aprendizaje, desarrollándose en equipos con la guía de los docentes y terminando con una exposición final, pública, mostrando lo conseguido y el proceso que lo hizo posible.

La participación de empresas, diseñando con los profesores los proyectos, proporcionando datos reales, participando en el desarrollo de los mismos, formando a los estudiantes y/o evaluando con los profesores los resultados, ayuda a acercar al estudiante al mundo profesional, desde los contenidos del plan de estudios actual.

Si, además, en cada proyecto a desarrollar se implican varias asignaturas, se conseguirá transmitir una idea global del conocimiento al estudiante, intentando contrarrestar la posible parcelación de los conocimientos que se produce por el diseño tradicional de los planes de estudio. Se favorecerá también una mayor coordinación entre docentes generando, tanto en los estudiantes como en los profesores una visión global de la titulación, mayor motivación y orgullo de pertenencia.

La Escuela Politécnica de la UE dispone de un amplio portfolio de titulaciones en diversas etapas educativas, grado, postgrado y ciclos formativos de grado superior (CFGS), en las 4 áreas en las que se articula: TICIndustrialAeroespacial y Civil.

En nuestra PROJECT BASED ENGINEERING SCHOOL (PBES) las asignaturas se organizan de modo que todos los estudiantes realizarán, en cada curso académico, un proyecto de ingeniería que integre varias materias y que se adapte a la etapa formativa en que se encuentran.

El objetivo es lograr una mayor motivación de los estudiantes, acercándolos a la profesión de ingeniero y alimentando su curiosidad. Además, lograr un aprendizaje multidisciplinar, en el que se integran los conocimientos técnicos con el desarrollo de competencias transversales (trabajo en equipo, comunicación oral y escrita, aprendizaje autónomo, planificación y gestión del tiempo etc.), poniendo el foco en los aspectos de sostenibilidad (económica, social y medioambiental) que todo proyecto de ingeniería debería contemplar.